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3- POBLACIÓN CONCURRENTE
3.a- Definición de la población y condiciones de acceso
El perfil predominante de la población que concurre al CAINA se refiere a niños/as y adolescentes entre 8 y 18 años que viven, deambulan o trabajan en las calles de la Ciudad de Buenos Aires. Las actividades que realizan son diversas y circunstanciales: mendicidad, venta de estampitas o de otros productos, limpiavidrios, cuida autos y otras lindantes con la ilegalidad.
3.b -Cantidad
En la actualidad concurren diariamente al centro de día un promedio de 50 niños/as y adolescentes, cuyo nivel de rotación es considerablemente alto. En los últimos años la población concurrente se ha incrementado considerablemente (ver El C.A.I.N.A. en números)
4- MODALIDAD DE EJECUCIÓN
4.a- Modalidad de trabajo:
El abordaje de las incontables e imprevistas situaciones que soportan los chicos/as que sobreviven en la calle, implica apelar desde el CAINA a diferentes estrategias: entrevistas con referentes familiares, contactos con instituciones que en algún momento tuvieron relación con los niños/as, acompañamiento en sus demandas (jurídicas, documentación, tratamientos y atención en salud, escolaridad, etc).
4.b- Metodología de Trabajo
El CAINA ha desarrollado en sus 12 años de existencia una metodología particular de abordaje de chicos y chicas en situación de calle. El tiempo transcurrido ha permitido evaluar su impacto y monitorear algunos de los objetivos planteados.
- Demanda espontánea y voluntaria: Los chicos/as de la calle llegan a la institución por libre elección, siendo ellos mismos multiplicadores de la oferta en el propio espacio de la calle. Este aspecto de la libre elección establece una diferencia metodológica esencial con las macroinstituciones existentes. La elección por parte de los chicos/as de concurrir espontáneamente a un escenario donde existen pautas y límites normativos diferentes a los de la calle, constituyen el primer escalón en el proceso de inclusión social.
Asimismo, al ser los propios chicos/as quienes difunden la existencia del Centro de Día, facilita la concurrencia de los mismos sin los temores que generan otros espacios vivenciados de manera represiva o amenazante.
- Observación, diagnóstico y diseño de intervención personalizada. Incluye el primer acercamiento del niño/a al CAINA. En esta fase observamos la modalidad que adopta en la relación con los adultos de la institución y con sus pares.
Basándose en lo observado y a través del vínculo que el chico establece con algún profesional de la institución, sumado a las entrevistas individuales y familiares, se intenta reconstruir parte de su historia: antes, durante y al momento de ingreso al CAINA, enmarcándose esta etapa en un proceso de diagnóstico. Asimismo se busca actuar simultáneamente en diversos aspectos: salud, escolaridad, desarrollo emocional, expresivo, etc., incorporando también hábitos convivenciales.
A partir de lo evaluado, y en conjunto con todo el equipo interviniente en la situación, respetando los códigos, tiempos, características culturales y procesos personales de cada chico/a, se intenta compatibilizar las demandas de los mismos con los recursos existentes, tanto en el ámbito privado como estatal.
- Espacios y tiempos institucionales diferenciados. La diversidad de edades y género, implica la necesidad de generar espacios y tiempos institucionales diferenciados.
Con los chicos de menor edad el trabajo está dirigido a que un profesional consiga establecer un vínculo afectivo y de confianza, intentando transformar experiencias negativas de abandono, agresión, maltrato y/o explotación, generalmente ejercida por adultos.
Con los mayores el trabajo está dirigido a fomentar aspectos relacionados con la producción y el trabajo. Se intenta que aquello que aprendieron en su infancia con la familia o en la propia calle - de manera informal o "marginal"- pueda reconocerse como un saber y construir a partir de lo ya existente.
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