| La Nación, Buenos Aires, 28/11/05 Hay 1103 personas que viven en situación de calle Predominan en el Centro y Recoleta. El número se mantuvo estable en los últimos años, sostienen los funcionarios El 80 por ciento de los homeless son varones Hay programas que dan alojamiento temporario . Por Pablo Tomino Plazas con alguna guarida circunstancial, árboles como refugio, "cuevas" improvisadas con maderas en alguna calle poco transitada o bien las entradas de los edificios con un buen reparo para pasar la noche a la intemperie... La imagen del abandono suele encontrarse en varios sitios de la ciudad, aunque la problemática no ha crecido en números en este último tiempo. En la actualidad, 1103 personas están en situación de calle, según el último censo que realizó el gobierno porteño. Estas cifras no incluyen, claro está, la población de cartoneros, que alcanzaría a los 20.000. Como se los considera itinerantes no forman parte de estas estadísticas. Distintos puntos estratégicos de la ciudad se ven invadidos por personas que, por distintas razones, no tienen techo y tampoco quieren dejar la calle. Entre los barrios más involucrados están el microcentro, con 124 personas; Retiro, Recoleta y Barrio Norte, con 190; San Cristóbal y Balvanera, con 121, y Constitución y Barracas con 95, entre otros. Algunos se instalan con colchones en la vía pública, mientras que otros recorren la ciudad e improvisan algún refugio distinto para pernoctar. Según el relevamiento, los homeless se agrupan en plazas, paseos públicos, bajo las autopistas y frente a las puertas de las iglesias. Quienes llevan más tiempo en situación de indigencia tienden a permanecer solos en zaguanes, estaciones de tren y en las escaleras del subte. La mayoría de los vecinos que conviven en el barrio con alguna persona en esta condición se quejan con mucha frecuencia. Las denuncias a la policía y a la asistencia ambulatoria que brinda el gobierno de la ciudad (0800-777-624) son materia corriente. Ayuda Para palear esta circunstancia, la ciudad ha instrumentado el programa Buenos Aires Presente (BAP), que se ocupa de que esas personas que viven en la vía pública puedan tener un refugio (el gobierno tiene seis paradores para recibir a gente de la calle), al menos temporario, frente a las contingencias climáticas. Además, la Dirección General de Asistencia Inmediata del gobierno porteño, que cuenta con un presupuesto anual de 13.000.000 de pesos, dispone de 22 móviles en la calle y un equipo de 35 profesionales (formado por trabajadores sociales, psicólogos, sociólogos y psiquiatras) que trabajan las 24 horas. ¿Por qué estas personas indigentes siguen en la calle pese a las distintas alternativas que le ofrece el gobierno? Patricia Malanca, titular del programa Buenos Aires Presente, tiene sus argumentos: "El 80 por ciento de las personas que están en situación de calle son hombres, de los cuales el 65 por ciento son alcohólicos crónicos. Y el 20 por ciento restante, mujeres, en su totalidad tiene alguna patología psiquiátrica de base. Y no es fácil revertir un proceso de autoexclusión cuando el individuo no tiene una red de contención social permanente y prefiere quedarse en el lugar donde está". A pesar de los esfuerzos por sacarlos de esa situación, la funcionaria aclara: "Nosotros no tenemos poder de policía para sacarlos de la calle. Le brindamos asistencia y sólo aquellos que nos dan el visto bueno son trasladados a alguno de los centros habitacionales que tenemos". Por su parte, Ana Maiorkevich, directora del programa de Sistema de Atención Inmediata, explica por qué se ve con frecuencia a gente que vive en la calle. "El número de personas que están en situación de calle se ha mantenido estable en el último tiempo, lo que no implica que no haya crecido. Hoy recibimos entre 100 y 300 llamadas por día de vecinos que piden asistencia para alguna persona en particular. El récord fue de 16.222 en el primer semestre de 2001." Aunque la ciudad de Buenos Aires dispuso pautas activas para palear esta situación, es difícil pensar en que no haya gente que viva en esas condiciones en una urbe con tres millones de habitantes y en un país que, aun en recuperación respecto de la crisis de 2001/2002, no logra erradicar la pobreza, el desempleo y la marginalidad. "Otras ciudades importantes tienen esta problemática, como Madrid, donde hay 1600 homeless; San Pablo, que tiene 4000, y Nueva York, donde el conteo dio 25.000 personas en situación de calle", afirmó Maiorkevich. |