La Gaceta, Tucumán, 27/9/05
Les dan fármacos para alejarlos de la droga
Padres de internos del Instituto Roca hicieron denuncias ante un organismo de derechos humanos. La Justicia inició un expediente para investigar si es correcto el método. La directora del centro dijo que es necesario.
Margarita R. está preocupada. Su hijo “Jesusito”, un peligroso delincuente de 16 años, tuvo fuertes ataques de hígado, durante la semana pasada. No podía dormir y se le abrió el apetito como nunca antes en su vida. “Es que está tomando unas pastillas que no le hacen bien”, expresó la mujer. El joven está alojado en el Instituto Roca, un establecimiento que, en los últimos meses, ha incorporado la medicación como forma de tratamiento para los adolescentes con problemas de delincuencia juvenil y adicciones.
La contención farmacológica de los detenidos en el instituto generó una polémica. Algunos están a favor de la terapia, pero la mayoría de los expertos cuestiona el tratamiento y advierte sobre los peligros del uso de psicofármacos en menores. Además, plantean que se trata de un centro de resocialización de chicos en conflicto con la ley y no de un instituto de rehabilitación de las adicciones.
La directora del Roca, la psiquiatra Susana Viale, afirma que la lucha más importante que tiene en la institución es la droga. “El 99,9 % de los internos tiene problemas de adicciones; por eso hemos decidido que la recuperación de los chicos también incluía un método farmacológico para quitarles el hábito de consumir sustancias adictivas”, explicó.
Viale informó que el tratamiento es apoyado por la Secretaría de Políticas Sociales y coordinado con la Secretaría de Prevención de las Adicciones, datos que fueron confirmados por altas fuentes de esas reparticiones.
El Roca aloja a 31 menores. Desde que asumió Viale, hace seis meses, hubo avances, dicen los padres. La experta incorporó a 50 policías para controlar a los internos y un consultorio psiquiátrico.“Los chicos reciben mejor trato. Van a la escuela y trabajan”, dijo Lucía Medrano.
Los padres cuentan que sus hijos son medicados para que descansen y se desintoxiquen, y que eso los mantiene más calmados. Muchos están conformes con que les suministren pastillas. “Mi hijo de 17 años tenía sueño, estaba como perdido. Me contó que le daban pastillas para no drogarse. Me parece bien”, dijo Francisco Díaz. Carmen Juárez, en tanto, no está de acuerdo con que su pequeño de 15 años tome medicamentos. “Estaba decaído y eso me asustó”, explicó.
Otros padres denunciaron la situación ante la organización Andhes (Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales), que presentó su inquietud ante la Justicia. El Juzgado de Menores de la II Nominación decidió investigar si es correcta la medicación que se les proporciona a los chicos, informaron altas fuentes judiciales.
Lourdes Bascary, abogada de Andhes, aclaró que, según la ONU, no es recomendable que en los propios centros de detención se realicen tratamientos médicos. “Preocupa que en otros centros para las adicciones de la provincia no se usen estos métodos porque no se sabe qué efectos puede tener sobre los menores”, dijo.
Sin perjuicio
“No se está tratando de perjudicar a los chicos. No se están usando medicamentos fuertes, sino antidepresivos que los ayudan a abandonar el hábito de consumir drogas y, en algunos casos, a reducir la agresión, la violencia y la inconducta”, explicó la directora, Susana Viale.
Medican con antidepresivos a menores delincuentes
Una fuerte polémica encendió el tratamiento con medicamentos para desintoxicar y resociabilizar a los menores en conflicto con la ley, detenidos en el instituto Roca. La mayoría de los expertos cuestionó que se use el organismo como centro de rehabilitación de adicciones y la Justicia investiga si es correcta la terapia con fármacos.
Algunos padres de chicos alojados en el Roca están conformes con el tratamiento. Otros cuentan que sus hijos tenían problemas estomacales y renales por ingerir pastillas. La directora del instituto, Susana Viale, aclaró que el 99,9 % de los internos consume drogas. “El método está aprobado y se hace en coordinación con la Secretaría de Prevención de las Adicciones. No se usan fármacos fuertes, sino antidepresivos que no perjudican”, dijo la psiquiatra.
Abogados de derechos humanos, expertos en salud mental y en adicciones, se pronunciaron en contra del método. Coincidieron en que no se puede medicar “a mansalva” a los menores y que para eso deberían ser enviados a una institución psiquiátrica. El secretario de Derechos Humanos, Bernardo Lobo Bugeau, dijo que el sistema beneficia a los adolescentes.
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