Clarín, Buenos Aires, 14/11/05


La pobreza infantil y el futuro

Las estadísticas oficiales muestran que la Argentina tendrá en el futuro serios problemas derivados de la condición actual de la infancia, salvo que se tomen medidas drásticas para revertir el cuadro presente.

Según el INDEC, la pobreza infantil es actualmente menor que la de hace un par de años, cuando la economía recién estaba saliendo de la crisis, pero todavía más de la mitad de los chicos son pobres y casi la cuarta parte del total proviene de familias indigentes. El índice de pobreza de los chicos menores de catorce años es hoy diez puntos superior al de 1998, a pesar de que los niveles de actividad económica son similares a los de ese año.

La pobreza condena a los chicos a tener menores oportunidades educativas, menor acceso a la salud y, en los casos extremos, a estar más expuestos a los peligros de la calle. Los conglomerados de jóvenes pobres son, además, aquí y en todo el mundo, un ámbito de reclutamiento para las bandas del narcotráfico y otros tipos de delito.

Los padecimientos actuales de los chicos se proyectan hacia el futuro en la forma de reducción de la disponibilidad de trabajadores capacitados, de desintegración de las redes sociales de las que depende la convivencia y la institucionalidad y de creación de una base propicia para el delito.

Dado que la mayor causa de pobreza es el desempleo, es necesario mejorar la cantidad y calidad de puestos de trabajo. Pero, en tanto, es indispensable ampliar la red de contención e integración social de los chicos, para garantizar su escolaridad y para alejarlos de los riesgos de la calle.

Las estadísticas oficiales muestran que la Argentina tendrá en el futuro serios problemas derivados de la condición actual de la infancia, salvo que se tomen medidas drásticas para revertir el cuadro presente.