Página 12, Buenos Aires, 14/9/05
Una ley para el fin del Patronato
El proyecto fue aprobado por unanimidad en el Senado y resistido en
Diputados. La presión de los organismos de DD.HH. torció el brazo de los más
conservadores. Hoy se realizará un abrazo al Congreso para impulsar la
aprobación final.
Por Horacio Cecchi
Después de una acalorada reunión de la Comisión de Familia de
Diputados, la ley de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y
Adolescentes está a un paso de transformarse en ley y reemplazar a la del
Patronato de la Infancia, que a esta altura, con sus casi cien años, es más
antigua que el bronce de unos cuantos próceres. Los ánimos en la comisión
estaban caldeados porque el proyecto devuelto por el Senado había sufrido
transformaciones muy profundas, tanto que lo que había ido como un proyecto de
ley de Patronato que cuidaba no mencionar la palabrita Patronato, regresaba como
un proyecto de ley coincidente con los criterios más avanzados de tratamiento a
la niñez. Finalmente, la comisión aprobó a regañadientes la ley tal como fue
aprobada en el Senado. Ahora deberá pasar por otras comisiones. Para ser
aprobada definitivamente deberá contar con el voto de la mitad más uno de los
diputados, lo que no aparece como una dificultad. De todos modos, y por las
dudas, una numerosa lista de organizaciones entre las que figuran Abuelas de
Plaza de Mayo, Madres Línea Fundadora, Cels y Casacidn, firmaron una solicitada
y convocaron a un abrazo al Congreso, hoy a las 14. En realidad, el recorrido
del proyecto ahora al borde de su sanción fue interminable, espinoso y con
muchas postergaciones. Desde hace años la derogación y reemplazo de la vetusta
ley Agote o del Patronato de la Infancia (de 1919) es tema de fuertes polémicas
y debates codo a codo. En términos muy amplios, la ley del Patronato hoy vigente
da atribuciones ilimitadas a los jueces de menores para decidir la internación
de niños con el argumento de su asistencia social. De ese modo, el juez lo
arranca del seno familiar y lo deriva a institutos donde termina mezclado con
otros chicos en conflicto con la ley penal, lo que los especialistas denominan
como judicialización de la pobreza, porque semejante lastre protectivo sólo se
ejerce sobre niños de familias pobres. El 29 de septiembre del año pasado,
Diputados aprobó un proyecto de ley impulsado por la presidenta de la Comisión
de Familia, la duhaldista Silvia Martínez. En aquel momento, especialistas
internacionales en niñez, diputados y un gran número de organizaciones
defensoras de los derechos de los niños, en desacuerdo, calificaron al proyecto
como un aggiornamiento de la ley de Patronato. “Sacaron la palabra Patronato
pero la potestad judicial seguía intacta”, señaló a Página/12 la diputada
socialista María Elena Barbagelata. El proyecto viajó al Senado, donde se
debatió profundamente y se introdujeron modificaciones profundas en base a la
consulta con especialistas internacionales y organizaciones no gubernamentales
dedicadas a los problemas de la infancia. Entre las modificaciones más
destacadas figuraba la que quitaba las atribuciones de la esfera
judicial. Finalmente, el 1º de junio pasado, el Senado aprobó por unanimidad
el proyecto modificado, que resultaba en todo congruente con los paradigmas de
los derechos humanos y las políticas públicas universales, y con la Reforma del
‘94 que consideró a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño en
un plano constitucional. Y lo derivó a la cámara originaria. Según el
artículo 81 de la Constitución, que define los procedimientos para la sanción de
una ley, una vez que un proyecto fue tratado por ambas cámaras y regresa a la de
origen, sólo quedan dos caminos posibles: o es aprobado tal como se recibió de
la cámara revisora, sin realizar modificaciones y por mayoría simple, o impulsa
al proyecto originario para lo que deberá aprobarlo con los dos tercios del
cuerpo. El martes pasado se realizó una reunión en la Comisión de Familia, de
Diputados, en la que participaron también los organismos especializados. “En ese
momento, la presidenta de la comisión, Silvia Martínez –señaló Nora Shulman, de
Casacidn (Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención
Internacional sobre los Derechos del Niño)– dijo que estaban buscando
antecedentes que permitieran rediscutir el proyecto. Se agarraban de la figura
del Defensor Nacional de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, que
fue incorporada por el Senado porque diputados no lo mencionaba. Era una excusa.
Les resultaba urticante tener que aprobar una ley que no era la que ellos habían
aprobado.” Las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, las Abuelas de Plaza
de Mayo, Casacidn, la Federación Agrupación de ONG, el Cels, el Serpaj, Herman@s
de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia, Medh, CTA, y varios centenares
más, junto a diputados como María Elena Barbagelata y Laura Musa (Ari), Aldo
Neri y Cynthia Hernández (Ucr), entre otros, convocaron a la firma de una
solicitada publicada en este diario y a un abrazo alrededor del Congreso, hoy a
las 14, impulsando la aprobación de la ley y contra las trabas a la
votación. Finalmente ayer, vuelta a reunir la comisión, terminó aprobando un
dictamen favorable. “Se aprobó tal cual vino del Senado. Yo voté en disidencia
porque la figura del Defensor debería haber sido tratada primero en diputados”,
dijo Juliana Marino a este diario. Barbagelata, en cambio, aseguró que “sólo lo
aprobaron porque se hizo presión. De todas formas, vamos a seguir con el abrazo
hasta que tengamos la ley sancionada”.
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