Los Andes, Mendoza, 1/12/05


El 9% de los mendocinos con sida son niños

Por Zulema Usach

Sin saber siquiera los porqués de este mundo, ellos sueñan con una vida plena. A pesar de su corta edad, luchan todos los días para que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) no les gane un desafío que emprendieron incluso antes de nacer. Desde 1984 hasta la fecha, en Mendoza 48 niños de hasta 15 años son la franja más vulnerable de afectados por el sida. Ellos representan el 9 por ciento del total de mendocinos a los que se les manifestó alguna de las enfermedades marcadoras; cifra que aumentó en los últimos dos años y que supera la media nacional, que es del 7 por ciento.

La problemática que a diario viven los pequeños que contrajeron el virus desde el vientre materno (a través de la llamada transmisión vertical), tiene su causante en varios factores que se ensamblan. La falta de acceso a información adecuada sobre controles y tratamientos se suma a la carencia de recursos y concientización por parte de las embarazadas. Eso lleva a que los contagios se produzcan de manera silenciosa y sostenida.

Según el último informe del Programa Provincial de Sida, 41 de los 48 niños con sida tienen entre 0 y 4 años de edad. Junto a ellos, otros 6 tienen de 5 a 9 años y uno está en la franja de 10 y 14 años. Dentro de este grupo, hay que restar aquellos que ya fallecieron; dato que no fue dado a conocer. De todas maneras, queda en claro que la franja menos propensa a resistir las consecuencias del VIH son los niños.

Hoy, en el marco de un nuevo Día de la Lucha Internacional Contra el Sida, las deudas pendientes de Mendoza respecto de este flagelo no son pocas. En este sentido, Liliana Mariconda, de la ONG Vida Infantil, destacó la necesidad de una mayor continuidad en los proyectos y políticas destinadas a evitar que más niños nazcan con sida.

Además, destacó que en la actualidad existen 267 chicos afectados por el virus. En esa franja, están incluidos quienes sin haberlo contraído perdieron a sus padres por causa del sida. “Las familias de todos esos niños menores de 15 años viven en una situación de extrema pobreza. Muchos quedan solos, desprotegidos y hasta tienen que salir a trabajar”, explicó.

El panorama se tiñe más de gris para los pequeños que deben convivir con el sida. Como una consecuencia directa de la pobreza en la que están sumidos, ellos no cuentan con las condiciones habitacionales, higiénicas y ambientales adecuadas para su correcto cuidado, según los informes de Vida Infantil. Para su tratamiento deben consumir medicamentos provistos por el Estado y es necesario que lleven una dieta adecuada a base de lácteos -entre otros- y descansar, para mitigar los efectos de la medicación. Pero en la mayoría de las ocasiones, esto no es posible porque ni siquiera están correctamente alimentados.

En América Latina, 1,2 millón de niños viven con el VIH y Argentina es el país que lleva la delantera con un promedio del 7% de niños contagiados. Esto es preocupante si se considera que la transmisión de madre a hijo es prevenible en un 98% si el examen se realiza antes de los tres meses de gestación.

Mientras más tiempo pase, crece el riesgo de que el bebé contraiga el virus durante el parto, el embarazo o la lactancia. Por eso, es importante respetar las recomendaciones destinadas a prevenir la transmisión.

De acuerdo al análisis epidemiológico, en Mendoza a 527 personas se les manifestó sida desde 1984 hasta ahora. Otras 940 son portadores de VIH. A ellos hay que agregar aquellos que no saben ni sospechan que conviven con el virus. En total ya fallecieron 244 mendocinos y durante 2005 hubo 14 decesos (el doble que el año pasado).

El 51 por ciento de quienes tienen sida son jóvenes de entre 25 y 39 años, casi la mitad de los enfermos, apenas terminó la primaria y la mayoría adquirió el virus transmisión sexual. El departamento con más enfermos es Capital, con 120, es decir el 24 por ciento del total, a pesar de que en la demografía provincial concentra alrededor del 7 por ciento de la población.