Forma parte de la ofensiva contra la inseguridad. A partir de ahora, para los mayores la pena se aumenta en un tercio, tanto para la mínima como para la máxima del delito cometido.
Alfredo Gutiérrez. DE LA REDACCION DE CLARIN.
Los senadores agregaron una nueva ley a la ofensiva gubernamental contra la inseguridad: le dieron sanción definitiva al incremento de penas para quienes utilicen a menores para delinquir. La norma se suma al paquete de leyes "antisecuestros" votadas en los últimos días y a otra, con media sanción también desde ayer, que aumenta las penas a policías que cometan delitos.
El proyecto sancionado ayer había sido aprobado por la Cámara de Diputados en agosto de 2002. Tiene un solo artículo, que incrementa la pena en un tercio del mínimo y del máximo, para los mayores que hubieran participado en un delito cometido con la intervención de menores de 18 años.
La iniciativa estaba a punto de cumplir un año en el Congreso, pero el gobierno de Néstor Kirchner la abrazó rápidamente: ayer llegó de improviso al Senado el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, quien se reunió con el vicepresidente Daniel Scioli y resaltó la "celeridad" de la Cámara alta en el tratamiento de estos temas.
Beliz calificó de "aberrante" la utilización de menores por parte de los delincuentes mayores, que, en muchos casos los hacen cometer el delito —o después les endilgan la culpabilidad— porque tienen penas más bajas o directamente no pueden ser imputados. Y, por supuesto, para que el castigo no recaiga sobre ellos mismos.
A su turno, Scioli aseguró que la inseguridad "es una de las principales preocupaciones del Gobierno, porque es una de las principales preocupaciones de la sociedad". El vicepresidente también dijo que el Gobierno "quiere más rejas para los delincuentes y menos rejas en las casas de ciudadanos honestos".
La ley aprobada ayer procura "desalentar la utilización de menores para cometer delitos por parte de mayores, sea que se valgan de éstos o que los hagan participar como autores", según los fundamentos.
Sin embargo, el mismo texto es casi una repetición del mismo pensamiento, expresado de otra manera. Advierte que "es posible que no impida efectivamente la intervención de menores con mayores en la comisión de delitos. Pero sirve para los casos en los que deba aplicarse en forma concreta y es en ese momento que tendrá razón de ser su incorporación".
En la sesión, la iniciativa —apoyada por peronistas y radicales— mereció una cortísima discusión, en la que los senadores prefirieron tocar temas relacionados con la minoridad que no tienen que ver directamente con esta ley. El jefe de bloque del PJ, Miguel Pichetto, mencionó el caso de la violación de las hermanas mellizas de Haedo, para hablar del "drama de la inseguridad".
Otros, como los radicales Jorge Agúndez y Carlos Prades, se refirieron genéricamente al tema y el peronista Jorge Yoma cuestionó que "algunos piensen en soluciones mágicas, como bajar la edad para la imputabilidad, para resolver el conflicto social".
Pichetto fue más lejos. "Yo prefiero que me robe el 'Gordo' Valor y no un pibe de 14 años con un arma en la mano. Ahí sí corre peligro mi vida", dijo, al intentar una distinción entre un "profesional" del delito y los menores.
La aprobación de las nuevas leyes llegó en el marco de una ofensiva del Gobierno con medidas que van desde el impulso de las fiscalías barriales y un gran depliegue de las fuerzas de seguridad en la calle hasta una acción continuada contra la "industria" de los desarmaderos de autos, en coordinación con la provincia de Buenos Aires.