La Nación Buenos Aires, 12/4/03

Según un informe oficial de la provincia de Buenos Aires creció un 41% la cantidad de menores muertos por policías

Pide a los fiscales titulares que les den máxima atención y esclarezcan los casos. Es un reporte de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. Recomienda a Seguridad la apertura de sumarios a policías implicados en los hechos.

Por Pablo Morosi

LA PLATA.- La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires denunció que en los últimos dos años la cantidad de muertes de menores en enfrentamientos con policías creció el 41 por ciento. Casi la mitad de los hechos registrados en 2002 ocurrieron en los departamentos judiciales de Lomas de Zamora y San Martín.

Frente a esto, la secretaría provincial criticó la acción policial y judicial, y recomendó al Ministerio de Seguridad la apertura de sumarios administrativos a efectivos involucrados y el mejoramiento de la capacitación policial. Además, alertó al procurador general de la Suprema Corte de Justicia, Eduardo de la Cruz, para que los fiscales trabajen para "esclarecer las causas de la muertes" y sigan ciertos pasos procesales para establecer no sólo las circunstancias, sino también la forma en que actuó la policía.

En el informe, que ayer fue remitido a la Corte provincial, la Legislatura y el Ministerio de Seguridad, se precisa que mientras que durante 2000 hubo 26 menores muertos en presuntos enfrentamientos policiales, en 2001 el guarismo subió a 34 y, en 2002 fue de 44.

El organismo provincial, cuyo titular es Jorge Taiana, se basó en datos recopilados por el Centro de Operaciones Policiales de la cartera conducida por Juan Pablo Cafiero. El incremento de los casos de chicos muertos en supuestos tiroteos con la policía, que durante los primeros dos meses ya cobró cinco vidas de adolescentes, fue confirmado por la responsable de la Subsecretaría del Patronato de Menores de la Corte provincial, Estela Testoni.

La encargada del Registro de Denuncias recordó la acordada N° 3012 del máximo tribunal provincial de octubre de 2001, donde constaba que la mayoría de los 60 chicos muertos por balas policiales había previamente denunciado amenazas o tratos lesivos atribuidos a personal de las comisarías de la jurisdicción en que se produjeron los enfrentamientos.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) considera, en su Informe 2002, que "el elevado número de niños y adolescentes muertos en enfrentamientos policiales oculta hechos de abuso de la fuerza y ejecuciones extrajudiciales".

De los 18 departamentos judiciales bonaerenses, el de Lomas de Zamora concentra la mayor cantidad: en 2002 implican el 27,27 por ciento de los casos. Funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos provincial tomaron a Lomas de Zamora como universo paradigmático y decidieron investigar los procedimientos seguidos en nueve causas abiertas allí, a raíz de los hechos que terminaron con la muerte de 10 chicos a manos de la policía.

El relevamiento estableció que la mayoría de las víctimas fueron varones de entre 15 y 17 años, y en siete casos, las muertes se habrían producido en presuntos enfrentamientos policiales originados en intentos por cometer un delito. Llamó la atención de los funcionarios provinciales que ninguna de las causas estuviera caratulada como homicidio; los policías involucrados prestaban declaraciones testimoniales sólo en sede policial y nunca fueron considerados como imputados.
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Irregularidades y fallas

LA PLATA.- La secretaría que se ocupa de los derechos humanos consideró las muertes de chicos en tiroteos con policías como "un fracaso" de las políticas públicas "aún cuando se den las circunstancias que implican la actuación de los agentes policiales en supuestos actos de legítima defensa propia o de terceros".

Al investigar los pormenores de una de las causas abiertas en el departamento judicial de Lomas de Zamora, por un presunto intento de robo que terminó con dos adolescentes muertos en un supuesto enfrentamiento con la policía, surgió un dato que sorprendió a los funcionarios provinciales.

Es que uno de los chicos muertos, de apellido Del Puerto, presentaba sobre su cuerpo 17 impactos de bala.

Fuentes ligadas a esa causa indicaron a LA NACION que del presunto enfrentamiento habría participado el cabo Lorenzo Colman, involucrado en los asesinatos de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, ocurridos en junio de 2002, en la estación de trenes de Avellaneda.

De los cuestionamientos tampoco se salvan los jueces de garantías y también se destaca la ausencia de las familias damnificadas en los expedientes.