|
A veces estoy contento. Porque jodo, juego, voy al río. A veces me dan sánguches en la parrilla y yo me pongo contento. Estar feliz es como estar contento, como cuando uno se ríe. Yo en la calle la mayoría de las veces estoy contento. A veces, cuando estoy aburrido, estoy triste. Pero es porque ando solo. Pero ésas son pocas veces.
(Javier, 12 años)
Para mí la felicidad es cuando estoy con mi vieja. Y que salga campeón el rojo.
(Andrés, 16)
Cuando me metí de novio. Yo sabía que me iba a aceptar, pero lo mismo me puse contento.
(Diego, 17)
Lo más lindo que me pasó fue tener mi primer hijo. Ahora estoy más feliz porque se viene el segundo. Estar feliz es una re-emoción. Y más porque un hijo es algo mío, de mi propiedad y de mi sangre.
(Guillermo, 18)
Estar bien de salud. Poder estar acá, con los amigos. Ser libre. Cuando yo volví con mi familia, después de estar meses en la calle, fue una de las cosas más felices que me pasó. Pero después no funcionó. A la larga fue triste, me tuve que ir. Ahora mi felicidad más grande es ir al Parque de la Costa. Fue lo que más me hizo levantar el ánimo y me dio esperanzas. El Parque de la Costa es todo. Sabés el amor que te brindan. Bah, a mí me quieren los empleados. Yo tengo amigas que trabajan ahí. A mí hay empleados que hasta me pagan sánguches.
(Pablo, 14)
Cuando fui a Necochea. Fuimos a la playa, fuimos a pasear, fuimos al cine. Yo fui con la colonia. Ahora voy a ir de vuelta. Voy a volver a ser feliz.
(Cristian, 9)
Cuando estoy en Once, porque estoy con los pibes. Jugamos, nos divertimos, hablamos entre nosotros. Más bien con las chicas que con los varones. Para mí la felicidad es cuando estás tranquilo y contento. Por ejemplo como cuando yo estoy con los pibes.
(Viviana, 16)
Un día con mi perro, los dos solos, nos pusimos a jugar en la canchita. Yo después me fui a la Costanera en bicicleta y el perro me siguió corriendo y nos metimos los dos en el agua. Pasé todo el día con mi perro.
(Milau, 17)
Me acuerdo al primera vez que vine al CAINA. Me gustó. Sobre todo conocer a la gente del CAINA. Me trataron bien. Me dieron comida, ropa. Ése, a lo mejor, fue el día más feliz de mi vida. Yo hace tres años que estoy en la calle.
(Gonzalo, 14)
Yo no soy muy sufrido. Tengo familia, tengo mi vieja. Vivo en el Patro, que no será gran cosa pero es mejor que otras casas. Además vengo por acá, estudio. Estoy tranquilo.
(Carlos, 15)
Fue un día hace mucho. Era una fiesta. Estaba joya. Y yo estaba contento. Había un montón de chicos, había música. Fue una sola vez única. Era en la casa de mi tía. A mí me gustaría que se repita. Pero es difícil. Lo mismo yo en la calle estoy feliz. Y si vengo acá, estoy más contento por la gente, por los chicos, porque me dan ropa y como.
(Gustavo, 13)
Fue cuando lo encontré a Gastón en el Hogar Piedra Libre. Hacía diez meses que no nos veíamos. Él se puso a llorar. Yo casi me desmayo. Yo le pregunté "¿Te puedo abrazar?". Él dijo que sí y nos abrazamos. Después le di un cachetazo por todos los meses que yo estuve buscándolo. Sabés cómo sufrí. Andaba por todos lados buscándolo.
(Gabriela, 17)
Uno de los días más felices de mi vida fue cuando salieron mi mamá y mi papá que estaban presos. Yo tendría unos doce años.
(Emi, 14)
Cuando me arreglé con mi novia. Fue uno de los días más felices. Nos habíamos peleado porque ella es muy celosa. Nos cruzamos un día en el parque, en Pergamino. Empezamos a hablar y ahí nos metimos de vuelta. Lo mismo yo en la calle estoy feliz. Amo la libertad. Pero también me gusta verla feliz a mi vieja. Voy y la veo un día, me quedo por un tiempo. Y después le digo "Me voy por ahí". Ella me dice "¿Cuándo vas a volver?" y "Cuidate".
(Diego, 16)
La felicidad vendría a ser estar con una familia bien formada y estar tranquilo. Hacer una familia. Si es sin tu vieja, es medio trucha. Pero lo mismo la podés formar vos solo. Que salga de vos.
(Grillo, 16)
Ella me pone feliz. Mi novia. Y también conseguir un trabajo. Hacer las cosas que me gustan. Ser libre, estar libre. O sea, no caer preso. Para eso, no tengo que mandarme cagadas. La felicidad es una exaltación. La exaltación de un bienestar.
(Hernán, 17)
Es estar libre. Ser libre. Amar a alguien es felicidad. A mí me pone feliz dibujar. Cantar, también. Estar con amigos. Por ejemplo un amigo que vos no lo ves desde hace tiempo y lo encontrás de golpe. A mí me pasó cuando estaba en el instituto, en el Roca. Al principio no nos reconocimos pero después sí. Yo le digo "¿Vos no sos el Chino?" Y me dice "Sí". No sabés lo que es encontrar un conocido ahí adentro. Un pibe que vos sabés que no te va a cagar. Hasta me prestó ropa para ir a Tribunales a ver al juez.
(Gastón, 17)
Yo estaba jodiendo ahí en el tren y me agarré la pata con la barrera del tren. Por suerte no me caí. Me llevaron al hospital y después a mi casa y yo me escape de mi casa con yeso y todo. Después me lo saqué y ahora aquí me hacen curaciones. Yo me escapé porque me gusta más la calle. Si hablamos de felicidad, yo prefiero la calle aunque tenga el pie mal. Yo por la calle me arriesgo a perder el pie.
(Miguel Ángel)
Ir de joda con los amigos. Voy caminando, hablo. Hacemos bromas, vamos a los videos. La felicidad es lo más lindo del mundo. Es por lo que vale la pena vivir. Ojalá uno viviera feliz, siempre. Yo no puedo. Por más que estoy siempre con amigos.
(Sergio, 14)
Que gane Boca. Salir con mi novia. Pero ahora estoy triste porque me pelié con ella. Si vuelve de nuevo, no sabés qué feliz me pongo. Salto en una pata. Eso sí, con los amigos siempre estoy contento.
(Jorge, 16)
Andar en bicicleta. Jugar a la pelota, al básquet. Estar con los amigos. Con cualquiera. Que gane Boca. Ir al cine. Escuchar cumbia. Ver tele. Ver dibujitos. Ver Dragonball. Ah, y que me traten bien y me den de comer.
(Maxi, 10)
Estar con mi vieja. Que gane Boca. Ir a la playa. Son muchas cosas. La felicidad es una cosa linda, que disfrutás. Si no la disfrutás de chico, de grande ya no podés.
(Miguel, 17)
A mí me pone contento que zafen los pibes chorros. Cualquiera, aunque no sea amigo mío. Porque si zafa aunque sea uno, para la policía es algo malo. Y porque adentro no es vida para nadie. No se puede estar. También me pone contento ir a ver a mi hermana. Es chiquitita. Es la persona que yo más quiero.
(Ariel, 17)
Cuando estás feliz, estás contento. Ni te acordás de que no tenés guita y que estás en la calle. Como cuando gana Boca. Uno hace apuestas de que gana Boca ¡y gana! Y los de River tiene que pagar. Y me gusta estar acá, en el CAINA, cuando me baño y me cambio y hago cosas. Por lo menos me entretengo, aunque no sea muy feliz. Si no, estoy en la calle, vagueando, y no sé qué hacer, para dónde ir.
(Damián, 13)
Que gane River. Pero hay muchas cosas que me ponen feliz. Es difícil elegir. Lo que no me pone feliz es estar en la calle. Hoy me vuelvo a mi casa. Ahora estoy feliz por eso.
(Alexis, 15)
Ir a bailar. Porque estoy con los vagos y hay escabio y hay chicas. Aunque haya problemas, me gusta igual. Y lo que se quieran matar, que se maten. Yo voy a divertirme.
(Rochín, 16)
Estar con mi familia. Y los vicios. Las dos cosas me gustan. Lástima que no se pueden juntar. Es una felicidad pero da tristeza.
(Isaías, 17)
Ir a bailar, salir con una mina. Yo siempre estoy feliz. No sé por qué. Porque sí. A lo mejor porque soy pibe y no tengo problemas. Solamente la ley. Y el hambre, a veces. Pero cuando estoy sin hambre y sin la cana, estoy feliz.
(Leandro, 15)
Yo mucha felicidad, tener, no tengo. Para mí la felicidad sería estar tranquilo, estar con una chica al lado mío. Tener guita para ir a bailar, a divertirnos. También una piecita para mí solo. Tener un equipo, un televisor, un laburo. Pero tener una casa con una familia, no, porque yo papá y mamá no tengo.
(Cristian, 15)
Sin felicidad no puede vivir nadie. Es todo en la vida. A mí me pone feliz mi vieja. Estar con mis amigos. A veces la felicidad no se nota. No te das cuenta. Después estás mal, te acordás y te agarrás la cabeza.
(Guido, 18)
Estar con mi familia. Estar con mis amigos. Jugar con mis amigos. Estar con una chica. Lo más importante es estar con gente. La felicidad es estar reunido.
(Miguel, 14)
Yo, lo más feliz que me acuerdo, fue una cosa que compartí con mi familia. Fue un día así, que cayó. A mi viejo se le ocurrió ir a comer a un restaurante. Nosotros no lo podíamos creer. Estábamos toda la familia junta. Ese día no hubo insultos, gritos, golpes, nada. Era el cumpleaños de mi hermano. Cumplía doce. Yo tenía quince. Eso no se repite más. (Tatiana, 18)
|